Ferrari agota toda la producción 2027 del Luce, su primer eléctrico, pese al rechazo que generó su diseño

Ferrari agota toda la producción 2027 del Luce, su primer eléctrico, pese al rechazo que generó su diseño

Ferrari Luce, el primer eléctrico de la marca, visto desde el frente izquierdo
6 de noviembre de 2026
Publicado por: Carmexio

Ferrari confirmó en su llamada de resultados del tercer trimestre que ya no quedan lugares de producción del Luce para 2027, apenas meses después de que el diseño del auto desatara una ola de críticas y le costara una caída bursátil a la marca.

Lo que confirmó Ferrari en su llamada de resultados

El 3 de noviembre de 2026, durante la presentación de resultados del tercer trimestre, Ferrari confirmó algo que meses atrás nadie hubiera apostado: la producción completa del Luce para 2027 ya está vendida. El CEO Benedetto Vigna dio la noticia sin entrar en el detalle que todos esperaban, porque se negó a precisar cuántas unidades conforman esa cifra ni a dar un número concreto de ventas proyectadas para el año siguiente, y se limitó a decir que la demanda sigue creciendo. Lo que sí quedó claro es el ritmo detrás de esa demanda: las 500 unidades asignadas a 2026 se agotaron en julio, apenas dos meses después de que el auto saliera a la venta, y las 88 unidades reservadas para el mercado chino desaparecieron en cuestión de horas desde que abrieron los pedidos.

El precio tampoco es un obstáculo menor. Ferrari lo fijó desde 550,000 euros, una cifra que en dólares ronda los 560,800 según el tipo de cambio y el mercado, aunque algunas configuraciones reportadas por la prensa especializada europea suben esa cuenta por encima de los 640,000 dólares. Pagar esa cantidad por un eléctrico de una marca que hasta hace un año nunca había vendido uno, y que además enfrentó una recepción hostil en su presentación, es la parte de la historia que más contradice el sentido común del mercado de lujo.

El rechazo que no evitó las ventas

Ferrari presentó el Luce a finales de mayo de 2026 y la reacción fue, en pocas palabras, dura. El diseño corrió a cargo de LoveFrom, el estudio fundado por Jony Ive, el mismo responsable de la línea de productos de Apple durante más de dos décadas, y esa conexión bastó para que buena parte de la prensa automotriz y de los propios clientes de la marca compararan al Luce con un electrodoméstico caro antes que con un Ferrari. Las críticas se concentraron en las proporciones de cinco plazas, algo que la marca nunca había ofrecido en un auto de calle, y en una carrocería que varios medios describieron sin rodeos como ajena al lenguaje visual de Maranello. La reacción del mercado fue inmediata: las acciones de Ferrari cayeron 6% el día de la presentación, un golpe nada despreciable para una empresa que cotiza con las valuaciones de una casa de lujo y no de un fabricante de autos convencional.

Lo que pasó después desmiente la lectura obvia de esa caída. El modelo que generó rechazo visual terminó agotando su primer año de producción en menos de 60 días y ahora se queda sin lugares para el segundo, lo que sugiere que la base de clientes de Ferrari compra primero por el nombre y la mecánica, y después, si acaso, se preocupa por si el diseño le convence a la crítica especializada.

Conviene matizar también de dónde salió ese diseño tan discutido, porque LoveFrom no trabajó sola. El Luce, identificado internamente con el código F222 y ensamblado en Maranello, nació de una colaboración entre el estudio de Ive y Centro Stile Ferrari, la oficina de diseño interno de la marca que firma sus deportivos de combustión desde hace décadas. Esa coautoría no bastó para frenar las comparaciones con un producto de consumo electrónico, pero sí explica por qué el auto conserva detalles de proporción y de trato de superficies que un estudio externo sin vínculo previo con Ferrari probablemente no hubiera propuesto por cuenta propia.

Ficha técnica del primer eléctrico de Maranello

Detrás del diseño discutido hay una mecánica que sí está a la altura del escudo con el caballo rampante. El Luce usa cuatro motores eléctricos que en conjunto entregan 772 kW, el equivalente a entre 1,035 y 1,050 caballos según la conversión que se use, con 990 Nm de torque disponibles de inmediato. Esa potencia se reparte en tres modos seleccionables con el e-Manettino, el mismo mando que Ferrari usa desde hace años en sus deportivos de combustión, y solo se libera por completo con el sistema de control de lanzamiento activado, mientras que en el modo Range la entrega se limita a 320 kW para estirar la autonomía.

Las cifras de desempeño acompañan la potencia: 0 a 100 km/h en 2.5 segundos, 0 a 200 km/h en 6.8 segundos y una velocidad máxima reportada de 310 km/h. La batería tiene una capacidad bruta de 122 kWh, con un rango útil que distintas fuentes ubican entre 115 y 117 kWh, y permite una autonomía homologada bajo el ciclo WLTP de alrededor de 530 km, aunque las estimaciones de uso real que han circulado en medios especializados bajan esa cifra a un rango más conservador. La carga rápida en corriente directa llega hasta 350 kW, suficiente para pasar de 10% a 80% de batería en unos 25 minutos en un cargador compatible con esa potencia.

Un Chassis 0 que se vendió por 40 millones de dólares

El episodio que mejor resume el apetito real por el Luce ocurrió en agosto de 2026, durante la Monterey Car Week, cuando RM Sotheby’s subastó el primer ejemplar de producción, identificado como Chassis 0, en una venta benéfica. El comprador fue Herbert A. Wertheim, empresario y coleccionista estadounidense con una relación de años con la marca, quien pagó 40 millones de dólares por ese único auto, una cifra que no tiene relación directa con el precio de lista del Luce pero que deja ver cuánto vale, para ciertos compradores, ser el primero en tener uno.

Lo que no cuadra: agotado pero con el segundo eléctrico frenado

Aquí aparece la parte que más llama la atención de toda la historia. Pese a vender toda la producción de dos años consecutivos del Luce, Reuters reportó que Ferrari decidió posponer su segundo modelo eléctrico hasta 2028 como mínimo, citando una demanda más débil de lo esperado para los eléctricos en general dentro del segmento de lujo. Es decir, el primer eléctrico de la marca se agota con meses de anticipación mientras la propia Ferrari frena sus planes para el siguiente, una combinación que solo se explica si se entiende al Luce como un caso particular, ligado a su condición de primicia histórica y a un grupo reducido de clientes dispuestos a pagar por ese estatus, más que como señal de que el resto del catálogo eléctrico de la marca tendrá el mismo recibimiento.

El contraste se nota todavía más si se mira a los vecinos de Ferrari en el segmento de lujo, porque casi todos están haciendo justo lo contrario. Lamborghini canceló en febrero de 2026 su primer eléctrico, el Lanzador, después de que su propio director general reconociera una demanda prácticamente nula entre sus clientes, y ahora apunta a que un modelo de este tipo no llegue antes de 2030. Bentley empujó su meta de catálogo totalmente eléctrico hasta 2035 citando una caída de interés entre compradores de este nivel, y Rolls-Royce abandonó su plan de vender solo eléctricos para 2030 después de que las entregas del Spectre cayeran a 1,002 unidades en 2025, casi la mitad del año anterior. Que el Luce venda todo lo que Ferrari produce mientras sus competidores directos frenan o cancelan proyectos parecidos dice más sobre el peso específico del nombre Ferrari que sobre el apetito real por autos eléctricos de alta gama en general.

Para quien sigue de cerca a Ferrari, el Luce deja una lección incómoda sobre qué tanto pesa realmente la opinión pública frente a una base de clientes que compra por razones propias. Y si lo que buscas es desempeño real sin esperar a que termine la discusión sobre diseños polémicos, en el inventario de Carmexio Querétaro ya hay opciones europeas de alto desempeño disponibles para probar hoy mismo.

Foto: Banhada, Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

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