El nuevo Tesla Roadster llegó con cohetes de SpaceX y una espera de nueve años
Tesla mostró el 15 de octubre en McGregor, Texas, el Roadster que prometió en 2017: más de 1,341 hp, cohetes de gas frío heredados de SpaceX en la variante Rocket, y producción apenas prevista para 2028 en Austin.
Tesla por fin mostró el nuevo Roadster el 15 de octubre en el campo de pruebas de SpaceX en McGregor, Texas, nueve años después de haber prometido el auto en 2017 y tras un primer intento de evento programado para el 1 de octubre que la lluvia obligó a mover. La demostración no tuvo conductor: un maniquí vestido con un traje de astronauta de SpaceX quedó al volante mientras el Roadster subía por una rampa invertida, giraba sobre su propio eje y despegaba del piso por un instante antes de volver a tocar tierra, apoyado en el empuje de cohetes de gas frío montados en la carrocería. Tesla no ha publicado todavía un comunicado oficial con los detalles técnicos completos del evento, así que buena parte de lo que se sabe viene de ingenieros de la marca que hablaron con Top Gear y de reportes de agencias como dpa, recogidos por medios como Bernama.
Antes de subirse al auto, Musk soltó la frase que mejor resume el tono del evento: “el éxito no está garantizado, pero la diversión sí está garantizada al cien por ciento”. Minutos después, ya con el Roadster despegando de la rampa con ayuda de un ventilador que generaba succión adicional además del empuje de los cohetes, remató con otra línea que ya circula en todos los recortes del evento: “resulta que el futuro sí tiene autos que vuelan”. Tesla también describió la experiencia de manejo como algo que lleva el medidor de diversión a once de diez, frase que deja claro que el objetivo de este Roadster no es competir en una tabla de tiempos sino generar la clase de video que se comparte solo.
Nueve años, cinco fechas canceladas y una rampa en Texas
El Roadster de segunda generación se anunció en noviembre de 2017 con producción prometida para 2020 y un plan inicial de 10,000 unidades, y desde entonces acumuló retrasos a 2021, 2022, 2023, 2024 y 2025 sin que ninguno se cumpliera. En noviembre de 2025, Elon Musk dijo que el develamiento llegaría el primero de abril de 2026 con producción entre 12 y 18 meses después, esa fecha también se movió, y el evento terminó aterrizando en octubre, casi un año después de lo último que Musk había prometido en público. Con el show de McGregor ya hecho, Tesla ahora apunta a 2028 para producir el auto en Gigafactory Texas, en Austin, lo que significa que todavía falta más tiempo del que llevó diseñarlo.
El diseño cambió respecto al concepto de 2017: ese prototipo tenía tres motores y tracción integral, mientras que la versión mostrada en Texas usa dos motores traseros con vectorización de torque, según confirmaron los propios ingenieros de Tesla. La carrocería mantiene el formato de cupé de dos puertas con un acomodo de dos plazas, algo que distingue a las versiones Performance y Thrust de la variante tope de gama, bautizada Rocket, que sacrifica el asiento del copiloto por espacio para más tanques de gas.
Lo que trae debajo: motores, batería y cifras que no caben en los números de siempre
Tesla habló de más de 1,341 hp (1,000 kW) para la versión Performance y las que están por encima de ella, con un paquete de baterías que los ejecutivos describieron entre 800 y 1,000 voltios y celdas desarrolladas específicamente para este auto, aunque la capacidad exacta sigue sin confirmarse en ningún documento público. El rango bajó frente a lo que se había prometido en 2017: ahora Tesla habla de 500 a 510 km, contra los casi 1,000 km que se ofrecieron hace nueve años, y la carga rápida llegaría a más de 500 kW en corriente directa. El peso objetivo se ubica por debajo de 1,700 kg, con una distancia entre ejes de 2,825 mm y un ancho cercano a los 2,000 mm, medidas que lo colocan como un deportivo ancho y bajo, no como un auto compacto.
Durante el evento, Tesla reclamó una velocidad máxima superior a 320 km/h, aunque los ingenieros aclararon después que la velocidad máxima inicial de producción sería de 344 km/h, con una versión futura capaz de llegar a 530 km/h. La aceleración de 0 a 100 km/h con el paquete Thrust se ubicó en 0.81 segundos durante la demostración, cifra que ningún medio pudo verificar de forma independiente, y la variante Rocket promete bajar de 0.59 segundos, aunque Tesla aclaró que esa configuración es solo para uso fuera de carretera. Para dar contexto, el propio prototipo de 2017 prometía 1.9 segundos en el mismo ejercicio y 8.88 segundos en el cuarto de milla, así que si las cifras de Texas se confirman en producción, hablamos de un salto que ningún deportivo de calle ha logrado antes.
- Potencia (Performance y superiores): más de 1,341 hp (1,000 kW)
- 0-100 km/h (Thrust, reclamado en el evento): 0.81 s
- 0-100 km/h (Rocket, reclamado, solo fuera de carretera): menos de 0.59 s
- Velocidad máxima inicial: 344 km/h, con versión futura de 530 km/h
- Autonomía reclamada: 500-510 km
- Carga: más de 500 kW en corriente directa
- Peso objetivo: menos de 1,700 kg
- Reserva Performance: 50,000 dólares / Reserva Thrust: 250,000 dólares
Los cohetes que le dan sentido al nombre Rocket
La parte que de verdad cambia la conversación es el sistema de propulsión auxiliar, heredado de un paquete opcional que Tesla propuso en 2018 con unos diez propulsores de gas frío instalados donde normalmente van los asientos de atrás. En la versión Thrust, el sistema guarda nitrógeno en un tanque compuesto de 200 litros a unas 10,000 libras por pulgada cuadrada (690 bar), que ocupa la cajuela, y lo libera por cuatro boquillas en la parte trasera. Una sola carga del tanque alcanza para unos cinco segundos de uso, justo lo necesario para repetir el arranque de 0.85 segundos que Tesla mostró en la rampa, y recargarlo toma entre dos y seis horas según los ingenieros que hablaron con Top Gear.
La variante Rocket suma seis boquillas más, repartidas al frente y a los costados para completar diez en total, y para alojar el tanque extra le quita el asiento del copiloto y suma otros 400 litros de capacidad, hasta los 600 litros combinados. Es, literalmente, un auto de un solo lugar con más gas comprimido que pasajeros, y Tesla deja claro que esa configuración no está pensada para circular por una avenida sino para quien quiera llevar el Roadster a un circuito cerrado o a un terreno privado.
Dónde queda parado frente a los hiperdeportivos que ya existen
Para medir el salto hay que compararlo con lo que ya corre hoy sin ayuda de cohetes: el Rimac Nevera, el eléctrico croata que ya tiene récords de aceleración documentados en pista, hace el 0-100 km/h en 1.74 segundos y llega a 412 km/h de velocidad máxima, con un precio de alrededor de dos millones de dólares. Si la cifra de 0.81 segundos del Roadster se sostiene fuera de una demostración controlada en McGregor, hablamos de menos de la mitad del tiempo que necesita el Nevera, algo que ningún auto de calle, eléctrico o de combustión, ha logrado documentar de forma independiente hasta ahora. La diferencia es que el Nevera llega a esa cifra solo con neumáticos y motores, mientras que el Roadster necesita nitrógeno comprimido y una cajuela convertida en tanque de gas para lograrlo, lo cual también explica por qué Tesla insiste tanto en aclarar que el modo Rocket es para uso fuera de carretera.
Cuánto cuesta reservar un lugar y cuándo llega de verdad
Tesla no anunció un precio de venta para ninguna de las versiones, algo que contrasta con 2017, cuando el Roadster original se listó en 200,000 dólares de entrada y 250,000 para la serie Founders, cifras que la propia marca retiró después de su sitio sin explicación. Hoy, apartar un lugar en la fila para la versión Performance cuesta 50,000 dólares, la Thrust sube a 250,000, y la Rocket solo se ofrece por invitación directa, sin un monto público. Mientras tanto, la producción sigue fijada para 2028 en la planta de Austin, así que entre la reserva y la entrega real todavía queda un tramo largo, y la historia de los últimos nueve años sugiere que conviene tomar esa fecha con cautela.
Lo que sí quedó claro en McGregor es que Tesla decidió apostarle todo a un espectáculo que ningún otro fabricante puede replicar hoy, mezclando ingeniería automotriz con tecnología de SpaceX en un mismo chasis, y eso por sí solo ya puso al Roadster de vuelta en el centro de la conversación automotriz esta semana, nueve años después de la primera promesa. Si prefieres algo que puedas manejar hoy mismo y no en 2028, en Carmexio Querétaro tenemos inventario de unidades importadas disponibles para revisar y probar en persona.
Foto: Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)